lunes, 28 de septiembre de 2015

Reflexiones sobre la Ideología


Notas sobre las notas de L. Althusser
Por: Richardt Kreusch


Este trabajo debe ser concebido como una  nota al pie sobre las notas para una investigación de Louis Althusser llamadas Ideología y Aparatos ideológicos de estado. Las siguientes líneas son una serie de reflexiones producto de la lectura del señalado texto.

Respecto a la importancia del trabajo de Althusser podemos señalar que muestra una nueva base (o una imposibilidad) epistemológica: la pregunta marxista sobre los medios de producción y como estos son reproducidos se vuelve, a través de Althusser ,la pregunta por la ideología ¿Qué  es la ideología y cómo funciona? la ideología es aquel ente  que  permite que los mecanismos de producción y que las prácticas de explotación se  continúen reproduciendo y se perpetuen, podemos decir que siempre han existido los mismos mecanismos de explotación .Pero  el trabajo de este autor es más amplio ya que  también nos muestra como la ideología en cualquiera de sus manifestaciones : en la economía, en la educación, en la religión , en  los medios de producción, es la instancia que media entre los sujetos y  el mundo ; de tal manera que toda percepción, toda forma de conocer o de construir conocimiento,  está y estará siempre mediada,  y a la vez inserta, en una (La) Ideología.
Demos comienzo a estas notas.

El modelo

Cualquier economista, o capitalista (al final es lo mismo), en su carácter de sujeto percibiente, sabe que el modelo económico que subyace a toda sociedad: el consumo, siempre  está en función de los medios de producción y la reproducción de estos medios de producción. Para que esta reproducción pueda darse  es necesario prever la reposición material de los medios de producción, sin estos medios de repuesto no se pueden reproducir los medios de producción, dicho de otra forma, es necesario re-producir, volver a hacer, los medios de producción: producir otra vez, re-producir la producción. En este sentido debe concebirse como medio de producción a  la materialidad del producto: si se producen telas se debe prever la lana, el hilo, los repuestos de los telares, etc, se deben prever todas las cosas que son necesarias para producir telas; si se producen repuestos de telares se debe prever  las sustancia para hacer dichos repuestos: metal, madera,  etc. si se produce madera se debe prever la cantidad de árboles necesarios para la cantidad de madera que se quiere (re)producir, la gasolina que consumen las maquinas taladoras, los transportes , etc. De tal manera que está reproducción se sostiene  en un ciclo infinito sustentado, y limitado, únicamente por las leyes de la oferta y la demanda.

Sin embargo, existe un ente particular del medio de producción: la persona; la persona dentro del medio de producción es concebida como una materia más: objeto, cosa, sustancia: un medio para la producción;  así el mismo ente, la persona, puede ser concebida de dos formas distintas (por lo menos), como objeto de trabajo o como persona humana. Lo que media esta percepción es la ideología.

Ahora bien, respecto a la reproducción de la fuerza de trabajo, es decir, la reproducción de las personas, resulta que esta (la reproducción de la fuerza laboral) se lleva a cabo fuera del trabajo, fuera de la institución laboral: la industria o empresa, la reproducción de la fuerza de trabajo se lleva a cabo en la vida privada, en lo extra laboral. Pero esta reproducción sólo es posible, está condicionada, por el trabajo, o al menos por el producto de este : el salario; así el dinero es un mediador entre los sujetos y el mundo, además de que posee la cualidad de representar todos los objetos existentes del mundo, el dinero es un bien intercambiable por cualquier cosa: el dinero como un bien ideológico ,con un  valor exclusivamente de cambio, puede ser intercambiando por comida, ropa, un auto, un viaje, una ida al médico: salud, por sexo, un libro, dulces, un terreno, órganos, personas[1] y por cualquier otra cosa que se pueda pensar; el dinero es el medio por el cual todo sujeto accede a un bien (material e incluso inmaterial) dentro del modelo capitalista, por eso el dinero media, es un intermediario, entre los sujetos y su realidad, entre los sujetos y el mundo.

Así el salario permite la subsistencia de las personas; este salario permite que el empleado tenga las condiciones necesarias para poder seguir trabajando, condiciones en general mínimas, las menos, máximas. Sin embargo, estas condiciones necesarias varían de sociedad a sociedad, de cultura a cultura, cada sociedad, heredera de un modelo histórico-económico tiene distintas necesidades, si consideramos algunas sociedades determinadas, por ejemplo la sociedad francesa y la mexicana podemos señalar  que el estatuto del trigo (pan) en Francia tiene una condición  de necesidad relativa  (o de lujo- relativo), esta condición de necesidad relativa que tiene el pan en Francia es diametralmente diferente al estatuto que podría tener   en la sociedad mexicana. Por otro lado, en México el estatuto de necesidad relativa o de lujo que posee el maíz (tortilla) no es el mismo que esta tiene en Francia: un francés es un consumidor de trigo primordialmente, lo necesita para trabajar, un mexicano es un consumidor de maíz; de igual  manera podemos pensar en el estatuto de consumo de distintos tipos de alcohol:  en la sociedad europea se consume vino , este está más por el lado de necesidad relativa que de lujo,  mientras que en  México el estatuto de consumo de alcohol se centra en la cerveza, esta se encuentra sobre el lado de necesidad relativa en el consumo diario de la sociedad mexicana; de esta forma podemos observar[R1]  como  cada objeto de consumo ,dependiendo del contexto,  está más inclinado sobre el consumo cotidiano o básico de la norma cultural o sobre el estatuto de lujo (condición no necesaria)  esto quiere decir que un mismo objeto, en este caso el pan o la tortilla, o el vino o la cerveza, puede ser una necesidad en una sociedad y un lujo en otra.  Esto implica que el estatuto de la condiciones mínimas, o necesarias, esta mediado por constructos culturales, en otras palabras es una imposición ideológica de la clase dominante: la burguesía; esa imposición ideológica es la herencia histórica de una clase que somete a otra: ¿quien elige que debe contener una canasta básica? ¿Quién decide sobre el salario mínimo? Solo unos pocos que imponen su voluntad sobre otros muchos. De tal manera que el salario es lo que va a posibilitar las condiciones de reproducción de la fuerza laboral, el salario es lo que permite que los sujetos continúen viviendo y se reproduzcan, así un buen salario permite que no solo un sujeto viva de él sino muchos sujetos, por lo tanto el salario  es una condicionante de los medios de reproducción de la fuerza de trabajo, es la condición de posibilidad de la existencia de la familia.

A pesar de esto la reproducción como tal de la clase laboral no basta  para perpetuar los medios de producción, para lograr esto hace falta competencia, hace falta producir a sujetos competentes, capaces de funcionar dentro del sistema de producción, pero ¿cómo lograr esto? Esto se logra a través de la educación, a través de la autorización de Otro: la institución. De este modo la institución educativa, otro mecanismo extralaboral (el primer mecanismo extralaboral es la familia: donde se lleva a cabo la reproducción de la fuerza de trabajo), dota al sujeto de ciertas habilidades: leer, escribir, contar, con la finalidad de integrarlo al sistema.

Estos mecanismos extraindustriales: familia y escuela (extraindustriales o extralaborales porque están fuera de la industria, fuera del trabajo) enseñan, mediante el proceso de crianza-autorización, a servir a otro, es decir, se aprehenden conductas que le enseñar al sujeto a ser, a ser utilizado, a ser explotado.


Marx y la estructura

Para Marx toda sociedad está articulada mediante dos  estructuras: 1) la infraestructura: el sistema económico que fundamenta a toda sociedad (relaciones sociales: producción-consumo); y 2) la superestructura, que es la instancia compuesta por los estatutos jurídicos: leyes, instituciones jurídico-políticas, y por la ideología: religión, moral, familia, etc. De tal manera que  toda sociedad es una suerte de edificio: la base o cimientos son la infraestructura, el edificio visible  es la superestructura:




Como fue señalado unas líneas más arriba  el soporte de toda institución social como puede ser la familia, la escuela, e incluso la religión, está soportado en el nivel económico debido  a que toda condición posible de vida está condicionada por la relación entre trabajo y dinero, toda la  superestructura  ha sido concebida y está en función del modelo económico, por eso la familia solo es posible en función del salario (dinero) que le permite continuar existiendo como institución, y la finalidad de la familia, y de toda institución ideológica, es educar para preservar los modelos  económicos. Por eso la infraestructura, la base, es la economía y la superestructura, el edificio, es la ley y la ideología: la existencia de cualquier tipo de edificio  es posible únicamente sobre los cimientos que lo soporta(rá)n y lo hacen no derrumbarse. Esto es así debido a que  tanto la ley como la ideología esta en función de preservar los modelos económicos , así la familia de encarga de proporcionar los paradigmas de pensamiento que fundamentan al consumo: a los niños de les alienta a jugar a ser bomberos , tenderos, estrellas de cine , en otras palabras, se alienta al niño a insertarse en un modelo de producción: a ser útil dentro de un sistema económico. De igual manera la ley esta función de , por medio de la autoridad, impedir que los estatutos económicos se quiebren, no olvidemos que robar es un delito , al igual que la distribución no autorizada de un producto; es delito ya que amenaza el "correcto" funcionamiento del sistema económico de producción, consumo y remuneración. Todo el modelo social esta en función de la economía.
                     
Una vez que hemos señalado la estructura social debemos preguntarnos sobre el estado: ¿Qué es el estado? El estado es una entidad totalitaria que funciona como un aparato represivo (ley), es decir, como una fuerza de ejecución, sometimiento y prohibición, y que mediante estos mecanismos articula un sistema social, pero esta articulación siempre está al servicio de cierta clase social. La función del estado radica en dos cosas, por un lado, en concentrar el poder en un solo punto, o en una serie de puntos, y en mantenerlo ahí, y, por otro lado, en dictar las leyes de la organización social: permitir la existencia, desaparición y actualización de distintas instituciones sociales.
                    
Debemos tener claro que esta forma de entender el concepto de estado es  desde una perspectiva marxista  con la cual Althusser se mostrará inconforme y, de este modo, opta por hacer una descomposición, a manera de ampliación, del concepto estado.
                   
  Althusser incorpora  así dos conceptos nuevos: Aparato Represivo de Estado (ARE) y Aparato Ideológico de Estado (AIE). El aparato represivo de estado consiste en todo mecanismo público que ejerce control mediante violencia: policía, ejército, cárcel. Mientras que el aparato ideológico de estado es definido como un cierto número de realidades que se presentan al observador inmediato bajo la forma de diversas instituciones (aparentemente) no violentas y especializadas en distintos niveles de formación, por mencionar algunos AIE: la familia, la escuela, cultura, religión , sindicatos, medios jurídicos y medios en general, y a diferencia de ARE, estos no son necesariamente públicos , pueden ser instituciones privadas: familia, escuela, iglesia, etc.
                     
A pesar de esto no debemos caer en el error de pensar que los ARE son puramente violentos y los AIE son puramente ideológicos, lo que los define es que en uno prevalece la violencia por sobre la ideología, y en el otro prevalece la ideología sobre la violencia (toda ideología es violencia simbólica): por esto mismo toda revolución debe ser siempre una  revolución ideológica: si no se rompen los paradigmas ideológicos no se rompe el modelo de estado. Así el rol del ARE consiste en, por medio de la fuerza (física o no), asegurar la reproducción de las condiciones sociales (los paradigmas de vida), o en clave althusseriana : se busca reproducir y perpetuar  las relaciones de explotación; de igual manera los AIE buscan perpetuar estos modelos pero de una forma subliminal: la conservación de la ideología dominante asegura que el futuro sea igualmente (des)armónico.
                    
Un último señalamiento que debemos tener en cuenta es que el estado en sí no es ni público ni privado sino, más bien, es la condición de toda distinción pública o privada. Bajo este orden de ideas podemos inferir la siguiente formula: ARE+AIE= Aparato de estado (AE).
                    
Continuando con estos señalamientos podemos decir que lo que diferencia a una sociedad primitiva de una civilizada es, además del distanciamiento del cuerpo propio y de la prohibición del incesto (Levi-Strauss), el uso de la violencia  como aparato represor: entre más moderna es una sociedad existen más AIE, lo cual implica menos violencia, mientras que en las sociedades más incivilizadas  existen más ARE, esto quiere decir que existe más violencia. Althusser ejemplifica esto con el paso de la edad media a la edad moderna: en la edad media solo existía un AIE: la iglesia, todas las demás instituciones eran ARE; la iglesia era el cúmulo de los AIE, en ella se concentraba la institución escolar, intelectual y moral. Cuando dicha institución se quiebra ese AIE se diversifica. Antes teníamos la pareja de adiestramiento ideológico Iglesia-Familia, la cual con la diversificación se convierte en la pareja Familia-Escuela, sin embargo, está diversificación de los                                        AIE continuarà expandiéndose hasta consolidar una serie sino infinita por lo menos de apariencia incontable de nuevos AIE: tv, radio, escuela, iglesia, internet, literatura, cine, publicidad, familia,  …y la lista puede extenderse hasta abarcar todos los mecanismos que articulan y permean las estructuras sociales de los sujetos.
                      
A pesar de esto Althusser señalará a la escuela, la institución educativa, como el más potente de los AIE debido al punto central que ocupa en la formación de los sujetos: se le dedica mucho tiempo  de la vida a la educación institucional (8 horas por día durante 5 días a la semana durante alrededor de 20 años) , además de que esta educación está proyectada a inculcar habilidades recubiertas por la ideología dominante; la educación institucional modela al mundo y la forma de conducirse en él. Como ejemplo de esto podemos pensar en los paradigmas científicos que se enseñan como verdad a pesar de que son solo unos pocos los que los comprenden en su totalidad; la mayoría de la ciudadanía cree en la existencia de los átomos por un acto de fe, la mayoría del populum nunca ha visto uno, sin embargo, gracias a la modelización ideológica de la institución , afirma su existencia, aunque nunca hayan visto uno en su experiencia, así el átomo ocupa el mismo lugar de dios, ambos existen por fe en un determinado paradigma. A pesar de eso nosotros optamos  por añadir a la familia y a los medios  como otros aparatos ideológicos de igual o mayor potencia que la institución educativa, ya que la instrucción educativa termina , tiene un final, mientras que la familia o los medios son espacios institucionales en las cuales todo sujeto continúa inmerso durante toda su existencia: todo sujeto se mantendrá como miembro de una familia, e incluso (es posible que) buscará producir otra familia, y , respecto a los medios, podemos decir que todo sujeto seguirá recreándose en los medios como aparato ideológico, esto es en la t.v., en el radio, en los periódicos, en la literatura, en el cine, etc., todos estos son lugares que seguirán siendo parte de la vida del sujeto.
                    
Hasta este punto hemos hablado mucho sobre aparatos represores, medios e ideología pero, precisamente, uno de los ejes centrales de la teoría marxista es el concepto de ideología.

¿Qué es la ideología?

Althusser retomando a Marx señala a la ideología como un: “sistema de ideas, de representaciones que domina el espíritu de un hombre o de un grupo social” ( Althusser , 1970:47), lo cual implica , o por lo menos nos hace pensar , que  la ideología es invocar una realidad, es una determinada forma de ver , de mirar al mundo o a un objeto del mundo. Tomando como hilo conductor esta idea podemos decir que la ideología siempre manifiesta  posiciones de clase, nos referiremos a esto más adelante.



La ideología no tiene historia

Esta sentencia está sustentada en el hecho de que la función ideológica siempre se da en un espacio y un tiempo determinados: todo espacio-tiempo (condiciones históricas y sociales) siempre  determinan la concepción ideológica de la ideología misma: la ideología es ya ideológica; esto quiere decir que el concepto de ideología  surgió dentro de una ideología ya dada. Por esta razón los análisis históricos no pueden llevarse a cabo, están imposibilitados, debido a que el historiador, el sujeto que redacta la historia, está inmerso en un medio ideológico que le impide tener objetividad sobre el  “hecho del pasado”; esto sin descartar la premisa de que todo evento histórico es, también, un constructo ideológico consolidado como “verdad” , dicha  consolidación se sostiene únicamente por el documento, pero, a su vez, el hecho de dar valor a un documento como fuente de veracidad es debido a la imposición del aparato de estado: el pasado es así (como fue) gracias al aparato de estado que lo acredita  y que acredita las fuentes que hacen esto posible, dicho de otra forma: la Historia es la ilusión ideológica que se consolida  como verdad con el fin de sustentar una identidad, la estructura es lo que valida, autoriza, al discurso histórico y a cualquier otro tipo de discurso, también podríamos decir que  el pasado es un constructo ideológico que se hace desde el presente  y solo puede ser hecho de esta forma ya que el pasado , fenomenológicamente hablando, no está nunca en la experiencia. -Antes de continuar debemos hacer un  breve paréntesis sobre la sentencia de la ideología es ya ideológica y volvernos  hacia el diagrama del estado: el edificio configurado por la infraestructura: modelo económico, que funciona como los cimientos de la estructura del estado, y la superestructura: la ley y la ideología, o el edificio social como tal; resulta entonces que la economía , al igual que la ideología (o la Historia), es ya desde antes una configuración ideológica: ambos conceptos en cuanto determinaciones sociales fueron concebidos dentro de una ideología , estaban inmersos dentro de un paradigma social,  de tal manera que la infraestructura de la infraestructura, o los cimientos de los cimientos, es la ideología, por eso el valor de cambio del dinero es una instancia social en tanto que es ideología pura, la moneda es el más claro y más inconsciente ejemplo de la ideología en funcionamiento: todo sistema de cambio es una instancia ideológica ya que el hecho de asignar ya sea valor de uso o valor de cambio depende de las condiciones de valor que se le dan al objeto o la moneda; así el hecho de cambiar algunos papeles (billetes) por un automóvil, o el hecho de cambiar nueces por arroz implica, siempre, unas condiciones ideológicas que dotan de valor a los objetos y  que configuran al sistema económico:



Cerremos este breve paréntesis-. Volviendo a la (no)historia de la ideología nos topamos con una aparente paradoja: la ideología no tiene historia debido a lo ya expuesto, pero a la vez sí tiene historia. Esta aparente contradicción no es tal, usemos esta paradoja como un peldaño para poder avanzar en nuestros planteamientos. La ideología sí tiene historia ya que la ideología misma  ha perpetuado las prácticas sociales de los mecanismos de explotación: “La historia es la historia de la lucha de clases”(Marx). En otras palabras la ideología no tiene historia en un nivel teórico, pero sí tiene historia en un nivel pragmático.
                    
Ahora bien, remitiéndonos a la definición propiamente althusseriana de ideología nos encontramos con que el autor señala que: “ la ideología  es una “representación” de la relación imaginaria de los individuos con sus condiciones reales de existencia” (Althusser, 1970:52), esta definición tiene la clave en el concepto “imaginario”, lo imaginario es lo que no es la realidad, es una desviación de la realidad, una especie de filtro ilusorio que impide ver las condiciones reales de existencia: “ En la Ideología Alemana (Marx) esta fórmula aparece en un contexto claramente positivista. La ideología es concebida como pura ilusión, puro sueño, es decir, nada. Toda su realidad está fuera de sí misma. La ideología es pensada por lo tanto como una construcción imaginaria cuyo estatuto es exactamente similar al estatuto teórico del sueño en los autores anteriores a Freud” (:49), así la ideología pasa a ser una especie de residuo, de excedente, un extra, una capa que cubre la realidad; aunque, a pesar de cubrir lo real, de deformar lo real, a la vez lo sostiene y lo articula. La cubre porque es una ilusión que le impide al sujeto ver lo real pero la articula porque conduce (alude) al sujeto a percibirla de determinada manera:



                             
         Es por esto que Althusser señala que: “En la ideología no está representado entonces el sistema de relaciones reales que gobiernan la existencia de los individuos, sino la relación imaginaria de esos individuos con las relaciones reales en que viven” (:56)  la clave de esta frase está en concebir a lo real no como fundamento inmanente de la realidad, sino como un producto de la ideología que condiciona el modo de el ser de lo real; la realidad puede ser una mierda pero debe vivirse.
                  
   Hasta este punto solo hemos hablado de la Ideología (con mayúscula), lo que pareciera dejar de lado la existencia de otras posibles ideologías. Estas otras ideologías son en realidad siempre sub-ideologías de esa gran Ideología dominante, así esas pequeñas ideologías que aparecen como preceptos morales, estéticos , políticos o de otros tipos, no son más que segmentos de la Gran Ideología; si fuéramos capaces de recopilar estas fracciones (pequeñas ideologías) y unirlas en una amalgama el producto sería la Ideología como tal, de tal manera que hablar de ideologías es siempre hablar de la ideología  dominante, o en algún caso antitético , como el choque entre comunismo y capitalismo, lo que aparece de manifiesto es la licencia que la ideología dominante se permite al dejar  surgir (brotar) un elemento opuesto, pero este elemento opuesto sigue estando regulado, no escapa al control. Este surgimiento de brotes subversivos regulados produce el efecto de una realidad no totalitaria, o lo que es lo mismo, genera la ilusión de libertad.





Sobre la existencia material de la Ideología


¿Cómo sabemos que la ideología existe? Es cierto que nadie  nunca ha ido caminando por la calle y se ha topado con la ideología ni ha visto a las personas sacando a pasear a sus ideologías como si  estas fueran sus mascotas. Debemos aceptar por lo tanto que la ideología como tal (esto es asilada del mundo: como un ente propio) nunca aparecerá ante nosotros, la ideología tiene una existencia parasitaria, la ideología se encarna : se materializa en algo que la hace manifiesta, o más bien ella misma se hace manifiesta: la ideología aparece en los textos,  esto es en los espacios de recreación (cine, literatura, teatro, medios: internet, tv, radio, en la escuela , la iglesia, etc. en todos los espacios donde un sujeto se recree), esta aparición textual o discursiva (todo texto y todo discurso son materia) hace que la ideología exista materialmente, en palabras de Althusser : “ en un aparato y su práctica, o sus prácticas, existe siempre una ideología” (:58).
                   
De tal forma que la ideología tiene una existencia metonímica: existe metonímicamente entre un objeto (texto, aparato) y toda ella, el texto o el aparato son una parte de la ideología que toma el lugar de toda la ideología general. Es por esto que todo significado posible es siempre un significado ideológico: el significado saussureano es eso: significado ideológico, no es posible ningún proceso de semiosis fuera de la ideología. Yendo más profundo aún dentro de esta afirmación  diremos que las dos matrices que  fundan a un (al) sujeto y que articulan la realidad (o una realidad) son: 1) el lenguaje: la instancia que provee los significantes vacíos: “la lengua es el depósito de las imágenes acústicas”(Saussure, 1917:42), es decir, la lengua es el depósito de los significantes, no de los significados; mientras que la segunda instancia articulatoria es 2) la ideología, esta es la responsable de proveer los significados;  de tal modo que la ideología ‘llena’ a los antes vacíos significantes, este efecto de llenado produce al signo. Estos señalamientos implican que el signo esta fracturado: su totalidad oscila entre la lengua, los significantes vacíos, y la ideología, los significados que llenan a los significantes.
                    
Ahora bien, es a  causa de  este efecto de llenado ideológico  que existen los paradigmas culturales: belleza, ética, moral, amor, etc. estos entes puramente conceptuales son la ideología en su máxima expresión, pero, como ya fue señalado, la ideología , o más propiamente los significados ideológicos, se extiende a toda palabra, esto es, a todo signo existente en un sistema semiótico (una lengua, una cultura, un código): cualquier palabra (cualquier signo) significa lo que significa gracias a la ideología. Como ejemplo de esto podemos pensar en la idea del “bien”; hacer el bien es, ideológicamente, adaptarse a ciertos rituales de conducta: los mandamientos cristianos, el código civil (entre otros posibles modelos), si se siguen estos códigos, si se cumplen y se respetan,   se puede decir que se hace el bien; si pensamos en la ‘belleza’ , el ser bello está igualmente vinculado a una práctica: la moda o la salud, estos ejemplos muestran como las ideas (significados) existen como actos , como una puesta en práctica: ser bueno es ser un buen cristiano, o el significado del signifcante /(ser)bueno/ se encuentra en la ideología;  esto implica que ser siempre es  ser en la práctica, en la puesta en escena ideológica (en la relación  imaginaria); todo ser es siempre hacer, hacer un práctica social o un ritual ideológico , y  hacer es siempre un hacer en el mundo. Lo cual nos vuelve a la ideología materializada. Sin embargo, no hay que olvidar que todo hacer está condicionado por El Estado (AIE+ARE).
                     
Tomando como hilo conductor lo expuesto hasta aquí  diremos que el vivir es ser(estar) en una  (la): “ ideología existente en un aparato ideológico material que prescribe practicas materiales reguladas por un ritual material, practicas estas que existen en los actos materiales de un sujeto que actúa con toda consciencia según su creencia”(Althusser,1970:63). Dicho de otro modo, hacemos lo que nos hacen hacer, vivimos como nos hacen vivir y en sima creemos que vivir como vivimos es la forma correcta de vivir. Así Althusser señala que:” 1) No hay práctica sino por y bajo la ideología. 2) No hay ideología sino por el sujeto y para los sujetos” (:63).  Lo único  que debemos cuestionar aquí a Athusser es sobre la consciencia, no será más bien que toda práctica es realizada con toda inconsciencia: (in)consciencia. ¿Qué tan consientes son los sujetos sobre las acciones de su vida diaria? trataremos de despejar estas incógnitas.




Sobre el sujeto de la ideología

“El hombre es por naturaleza sujeto”

Esta frase se refiere a que todo sujeto (todo ser hablante, todo ser social) es sujeto por sujeción, por estar sujeto (atado) a dos instancias articulatorias: el lenguaje y la ideología; todo sujeto está sujeto al lenguaje porque todo sujeto está nombrado (nominado, signado: cubierto por la letra, por el logos) y a la ves nomina (nombra, signa, cubre con letras) a las cosas; y todo sujeto está sujeto a la ideología porque esta determina la función social del nombre (signo). Por lo tanto todo sujeto es, a pesar de la tautología, sujeto ideológico y sujeto gramatical. Esto es consecuencia de la capacidad interpelativa de la ideología: la ideología interpela al sujeto, lo llama a introducirse en ella, a ser en ella; esta interpelación es producto de los textos (de los espacio de recreación), estos hacen  un llamado a ser en el texto , como si alguien nos gritara : “¡oye tú!”,  y nosotros , los sujetos, al sentirnos aludidos y sabernos llamados volteáramos hacia el texto, al aparato ideológico; es en este voltear al llamado donde la ideología se cuela dentro del sujeto , se introduce en su consciencia, produciendo la relación imaginaria, ya que , mediante esta inserción, los sujetos imitarán los paradigmas extraídos de estos espacios  y los reproducirán en la vida: así aprendemos a ser hombres o mujeres, a ser religiosos o a no serlo, a ser lo que sea que se sea, la forma de ser siempre es a base de la imitación, acaso el hombre no fue hecho a imagen y semejanza de Dios, acaso el hombre no ha sido hecho a imagen y semejanza de la ideología.
                    
Es por esto que todos los seres, recordemos que todo ser es ser hablante (Lacan) y por lo tanto todo ser es sujeto, son semejantes, son semejantes porque todos y cada uno de los sujetos son un producto ideológico. La ideología homogeniza, estandariza y perpetua los modos de ser de los sujetos, la ideología dicta el qué y cómo se es. Sin embargo, los sujetos son inconscientes de este proceso fundante, la prueba de esto es la ilusión conceptual del individuo, la ilusión de libertad, la ilusión de elección. Despejemos uno por uno:


La ilusión de Individuo
El individuo propiamente hablando sería una entidad plenamente individual, separada de todo,   un ente aislado de todo sistema; eso sería lo individual: lo de uno solo, lo único,   lo que no depende de nada, o en otros términos lo que no está sujeto a nada. De tal modo que el sujeto y el individuo se oponen práctica y teóricamente. El individuo sería el ser que es independiente a todo, con modelos, sistemas, expectativas, y medios propios y autónomos,  lo cual , en caso de que existiera, impediría la comunicación y el conocimiento del y con el individuo, ya que al ser una entidad aislada y autónoma  regida por su propio , único e incompatible sistema ( si fuera compatible querría decir que tendría elementos en común con otros sistemas lo cual lo volvería no individual)  nos imposibilitaría fenomenológicamente y ontológicamente  conocerlo y comunicarlo. Por lo tanto el individuo no existe.

La ilusión de libertad
La libertad como tal, al igual que el individuo, no existe. La libertad por definición está vinculada a la capacidad de poder hacer  o poder escoger , por lo tanto la libertad se halla en intrínseca relación con la capacidad de elegir: la ilusión de elección; podemos decir que toda persona libre a elegido sus condiciones de vida y su forma de vivir, pero qué tan libre se puede ser si , como ya apuntamos, todo sujeto es sujeto por sujeción; esto nos lleva a dos cuestiones: 1) todo sujeto  , en tanto producto ideológico,  no eligió ser quien es: desde su nombre , el sujeto es nombrado (cubierto por el signo) por otro(s) sujeto(s): los padres, y aprende a conducirse en la sociedad a base de la inserción en la ideología y a través de la imitación o del adiestramiento producto de la recreación ideológica, de tal modo que nadie elige ser como es, el medio lleva al sujeto a ser como es. 2) Pareciera entonces que el sujeto , a pesar de ser forzado a ser de determinada manera, tuviera un cierto margen de elección, esto no puede ser negado, por ejemplo: todo sujeto tiene la libertad de elegir entre un pantalón azul o uno café, entre tal o cual candidato político , puede elegir qué hacer con su tiempo libre; sin embargo, esta es la mera ilusión de elección :el hecho de poder elegir entre un pantalón azul o  uno café condiciona la existencia de los pantalones azules o cafés, y el sujeto es aparentemente libre de escoger uno u otro, pero esta libertad de elección solamente oscila entre los bienes  de antemano seleccionados : el pantalón azul o el café, esto implica que si el sujeto quisiera un taparrabo, o un pantalón de piel de bebés , o cualquier otro tipo de prenda extraña, pues resulta que estas prendas extrañas escapan incluso a los pensamientos de los sujetos (quien en su sano juicio quiere un pantalón de piel de bebés) ; esto muestra que el pensamiento libre está condicionado de antemano: somos libres de elegir entre los bienes que la ideología nos permite conocer, somos libres de escoger entre lo que el estado da para escoger: somos libres dentro una jaula en la cual los barrotes son transparentes; por lo tanto, cualquier acto de elección libre  no es más que la fantasía que hace que los sujetos se vean como dueños de sus acciones y como señores de su destino, esta desviación ilusoria desvincula  de la realidad al sujeto, todo ser, todo sujeto, todo ser humano  es  un producto ideológico: seres genéricos  que siguen patrones de comportamiento,  el medio dicta el patrón . Ningún sujeto es libre  la prueba de ello es la creencia en la libertad misma.

La ideología no tiene afuera.
Como hemos se ha visto a lo largo de la exposición no hay nada fuera de la ideología, esta (la ideología) es el conjunto de todos los conjuntos posibles que articulan y describen el mundo, ya sea ciencia, religión, lógica, magia, esoterismo, destino, etc. todo modelo epistémico está regido por la ideología  y por el lenguaje, de tal manera que lo que hemos tratado de hacer es   no salir de la ideología para explicarla, sino desde ella  misma, desde adentro, dar una nueva mirada a nuestro alrededor para tomar (in)consciencia de nuestra manera de existir.






La sociedad de la masturbación



Debemos tener en claro que todo acto masturbatorio es el intento de auto-producirse placer, de provocarse una satisfacción; resulta pues que la masturbación es una estimulación que un sujeto se hace a sí mismo en vías de acceder al placer, pero ¿cómo se accede al placer?, ¿cómo deseamos?, ¿qué deseamos? Y ¿cómo se manifiesta todo esto?  Para responder a estas preguntas debemos hacer un retorno a la escuela freudiana : el psicoanálisis, resulta pues que uno de los principales aportes de Freud radica en concebir al sujeto como un ser deseante, todo sujeto desea algo: desea  a La madre. Todo sujeto, según Freud, nace con una fuerza sexual primigenia denominada libido, esta fuerza sexual debe entenderse en el sentido de adquirir placer: la fuerza sexual esta proyectada a buscar el placer, así, este placer está vinculado directamente a la búsqueda de un estado de bienestar, esto es, un estado que posibilite y asegure un , por decirlo así, buen vivir. De esta forma el libido es la potencia primigenia que impulsa al sujeto a la búsqueda del placer.

Pero la forma de adquirir placer está mediada por  una serie de estadios físicos y psíquicos denominados etapas de evolución psicogenética ,  estas etapas son una serie de estadios evolutivos  por las cuales todo viviente debe pasar para consolidarse como sujeto. Así, podemos señalar que dentro de la evolución del sujeto se deben atravesar tres  estadios: el estadio oral, el anal y el genital.  El primer estadio , el oral, es el momento de la existencia de todo viviente en el cual el placer está vinculado a la oralidad: a la cavidad bucal; este estadio es el más primitivo de todos debido a que siempre el primer placer existencial es el comer, alimentarse, así el llanto del infante recién nacido está proyectado a pedir el alimento, es decir, a ser amamantado. Esto implica que el acto de alimentarse mediante la succión del pezón materno le produce placer al niño, un placer sexual oral; es por eso que el infante en esta etapa intenta colocar cualquier objeto en su boca, lo que hace en realidad es buscar la misma satisfacción oral que encuentra en el amamantamiento.

El segundo estadio, la etapa anal, está vinculada al control del esfínter  mediante el impulso de retención o de expulsión ; esta etapa se refiere al momento en que todo niño aprende a ir al baño, lo que hace es aprender a controlar su esfínter. Pensemos en la siguiente situación: un niño y su madre van de compras al supermercado; después de un largo rato en dicho lugar el niño se acerca a las faldas de su madre y dice: “mamá quiero ir al baño”. Acto seguido la madre y el niño salen corriendo del establecimiento para llegar a un baño; el niño se sienta y deposita sus secreciones en el escusado. Ahora bien, el evento social de aprender a ir al baño no concluye aquí, sino que continua mediante la felicitación y aprobación de la madre y la familia respecto al acto que realizo el niño: cagar donde se debe. Esta felicitación es un reconocimiento que se le hace al infante por dos motivos: 1) el niño está consolidando la habilidad social de ir al baño, lo cual lo posibilita a una mejor integración en el sistema: ir al baño en el baño es un ritual social. 2) el niño aprende e interioriza que el control de su esfínter mediante la retención (aguantarse a no ir al baño) y la expulsión (expulsar las secreciones donde se debe) le otorga un reconocimiento social: la felicitación y acreditación de la madre o la familia, así se crea una nueva vía de acceso al placer.

El último estadio es el estadio genital; este estadio tiene que ver con la delimitación de las zonas erógenas: los genitales. Esta delimitación se lleva a cabo mediante un corte en la corporalidad del sujeto, esto quiere decir que hay ciertos espacios del cuerpo a los cuales el sujeto puede acceder y  otros a los que no, esto es lo que Lacan llamará la territorialización. Podemos pensar en un sujeto que se encuentre en una cafetería , y que este sujeto gustara de tocarse la cabeza , el cabello, el hombro o incluso el pie,  lo cual podría parecernos algo curioso pero no fuera de lo normal; pero que sucedería si en la mencionada cafetería estuviera un sujeto que gustará de tocarse los genitales, dicho sujeto estaría rayando en la perversión y no faltaría alguien que lo llamará degenerado, sucio y demás. Esto sería así debido a que las zonas erógenas han sido excluidas de las prácticas sociales públicas y su acceso ha sido reservado únicamente a la práctica privada del acto sexual, así el acceso público a los genitales ha sido excluido mediante una incisión en el cuerpo de todo sujeto y solo se permite el acceso a estas zonas  para acceder al placer sexual en determinados espacios privados.

Una vez señalado esto podría pensarse que estas etapas son una escalera en la cual se avanza de un peldaño a otro y el escalón anterior es superado y dejado en el olvido una vez que se ha podido avanzar al siguiente, pero esto no es así. Como veremos en el psicoanálisis y en lo que al sujeto se refiere todo se queda. Todas  las etapas señaladas están atravesando al sujeto todo el tiempo de su vida, solo que la manifestación de estas pulsiones , ya sean orales, anales o genitales, se lleva a cabo de una forma cada vez más indirecta: un cigarro, una paleta, el dedo en la boca ,comerse las uñas, son pulsiones plenamente orales, es decir sustitutos del pezón materno; el coleccionar cosas: retener objetos, pulsiones anales de retención, y de la pulsión genital que decir, ya en otro sitio Pierre Rey señala que todo el arte ha sido producido en el intervalo que hay entre una mano y un culo: cuando se va caminando por la calle  y de repente ante nosotros aparece no un culo sino El culo , el culo de nuestros sueños, hay dos caminos que podrían seguirse, el primero sería ir y tocarlo y llevarlos al sujeto dueño de ese culo y al culo mismo a un hotel y realizar el acto sexual, después de esto no pasaría nada; el segundo camino consistiría en no hacer nada, no tocar el culo, solo mirarlo y no  consolidar la fantasía, esto es , reprimir el impulso de ir por él , una vez reprimida está pulsión se vuelve al hogar y como producto del deseo frustrado se escribe el Quijote, la Novena Sinfonía, se pinta la Capilla Sixtina, se escribe el "curso de lingüística general", etc.  Es decir, todo acto de la vida del sujeto está condicionado por la búsqueda  del placer, el hecho de tenerlo o no tenerlo regula todas las acciones del sujeto.

Pero Freud a pesar de mostrar al ser como ser deseante no explicita por qué hay deseo, de donde viene, qué lo produce, lo cual nos conduce a la pregunta lacaniana de por qué hay inconsciente. Aplazaremos momentáneamente dicha pregunta.

 Como ya señalamos el sujeto manifiesta sus pulsiones de forma indirecta, dicho de otra forma, el sujeto siempre está en busca de su placer pero no lo hace de forma consciente: los sujetos saben que un cigarrillo los relaja pero ¿saben por qué los relaja? No , no lo saben; es decir , los sujetos son inconscientes sobre los por qués de sus prácticas. De esta forma nos encontramos con una primera distinción entre consciencia e inconsciencia, la consciencia es la parte de la mente donde habita la razón, la lógica y la inteligencia, de tal manera que es un instancia estructurada , es donde se sabe y donde se tiene control. Por otro lado el inconsciente es la instancia de la psique donde habita el deseo, el miedo, la angustia y la pulsión; esta instancia se denomina inconsciente porque es lo que el sujeto no conoce, es  donde no es conciente (in-consciente, sin consciencia) ; si pensamos en  los miedos o en los  deseos que poseen a un sujeto este no es consciente de porque desea lo que desea o porque le teme a lo que le teme, si volvemos al ejemplo del cigarro , (casi) ningún sujeto es consciente de la pulsión oral que está satisfaciendo al fumar , o, en el caso de la analidad, ningún sujeto sabe porque le produce placer coleccionar (acumular, retener) algo; estas son manifestaciones conscientes del deseo inconsciente.

Bajo este orden de ideas podemos decir que el acto de manifestar conscientemente el gusto por alguna actividad: un vicio, un deporte, la producción intelectual o artística, el coleccionar algo, etc.  es una deformación de la pulsión inconsciente , esto implica que  de alguna forma, algunos elementos inconscientes están pasando a la consciencia de determinada manera; este paso del inconsciente al consciente se lleva a cabo a través de un filtro que Freud denomina preconsciente: el preconsciente es la instancia reguladora que le permite a todo sujeto convivir con sus pulsiones. El preconsciente permite el acceso de ciertos elementos inconscientes a la conciencia mediante una censura, diremos que la censura es el acto de omitir algo : como cuando se censura una película, lo que se hace es modificar , elidir o transformar una escena que se considera inapropiada, así la censura psíquica opera mediante dos mecanismos : la selección y la deformación.

La selección es el mecanismo por el cual el sujeto puede escoger acceder a un elemento inconsciente: recordar un nombre, una dirección, acceder una información aparentemente olvidada; la deformación lo que hace es alterar el contenido latente de la pulsión y modificarla para que el sujeto pueda convivir con su deseo o con su angustia: así un pesadilla lo que hace es deformar las angustias reales de un sujeto, o el fumar lo que hace es deformar la pulsiones orales del sujeto: lo que hace la deformación es trasladar de un campo a otro la pulsión o la angustia del sujeto.


Lacan ¿por qué hay inconsciente?

Si nos remitimos a la escuela psicoanalítica francesa de la cual su máximo exponente ha sido J. Lacan nos encontramos  con la ya señalada pregunta: ¿ por qué hay inconsciente?.
Yendo más atrás aun de la evolución psicogenética Lacan postula que el punto central de la existencia se encuentra en la ruptura que produce el nacimiento. La primera etapa de vida de todo protosujeto se encuentra en el vientre materno donde el viviente se encuentra en un estado interoceptivo (ver lacan la familia, o el arte como espacio de recreación kreusch) , esto quiere decir que todo sujeto en potencia encuentra su existencia primera dentro del útero de  la madre. En este momento el ser es uno y único, no depende de nada ni nadie (aquí es el único lugar posible donde existe un individuo), tampoco hay deseo ni necesidad ya que en el estado intrauterino son posibilitadas todas las condiciones de la vida: no se necesita nada. Pero el feto no podrá estar en el útero materno por siempre, debe nacer. Así , el nacimiento implica una ruptura existencial que será refirmada con el destete : el sujeto que antes no necesitaba nada cuando nace comienza a necesitar , a desear. Por lo tanto el deseo es producto del nacimiento: lo que se desea es el estado de confort pleno que se tenía  en el vientre de la madre, se desea el retorno a la madre, el regreso a la totalidad plena donde no hacía falta nada: donde no se deseaba ni se necesitaba nada porque se tenía todo.

Ahora bien lo que podemos señalar como consecuencia de la ruptura con el todo (el nacimiento ; el destete confirma esta ruptura porque distancia aún más al niño de la madre)  es la creación del objeto de deseo: siempre se desea a la madre, el retorno a esta, la totalidad. Así se crea el objeto de deseo que se inscribe en el inconsciente.

Pero aunque en este momento de la existencia del ser ya hay deseo aún no hay inconsciente. Como ya fue señalado anteriormente la división entre consciencia e inconsciencia implica una ruptura, una escisión, una barradua. Esta barradura o fractura es producto de la inscripción del sujeto en el lenguaje, ningún sujeto es quien dice ser, todo sujeto es a la vez dos sujetos; qué quiere decir esto, si pensamos en un niño pequeño , un neonato, este por sí y para sí no tiene un nombre, él solo es, así sin más, pero esta forma de ser no durará mucho, pronto aparecerá otro que llamará a este ser inombrado de determinada manera: así se la da un nombre al niño: un bebé que está existiendo en el mundo de repente será interpelado por un significante: su nombre propio, el nombre del padre , y este , el significante, lo cubrirá, lo barrará para que aprenda a determinarse a sí mismo en su propio nombre.  Lo cual implica que hay un antes y un después del significante, hay un antes y un después del lenguaje, así el signo, el símbolo, cubre al sujeto, y al cubrirlo, al producir la escisión, produce el inconsciente: el inconsciente es producto del lenguaje.


El super yo como constitución del deseo

Volviendo a Freud , particularmente a los escritos de 1930:El yo y el ello, el autor propone una nueva concepción de la mente , este nuevo planteamiento teórico postula la existencia de tres instancias nuevas: el yo , el ello y el supero yo.

El ello es la instancia psíquica que está vinculada al libido, esto es, a la satisfacción del placer. Por otro lado el super yo es una instancia de imposición y prohibición que imposibilita el placer, es lo que dicta la ley externa al sujeto , así la moral, la ética, la religión , la ideología, son instancias de super yo, ya que lo que hacen es señalar al sujeto lo que se puede hacer y lo que no. Esto muestra que  entre el super yo y el ello hay una lucha constante representada por dos principios: el principio de placer, vinculado al libido y al ello, y el principio de realidad, vinculado al super yo y a la prohibición; digamos que esta lucha es la lucha entre el yo quiero y el yo puedo: lo que todo sujeto quiere hacer y lo que su medio le permite hacer.

Es  en este poder y querer hacer donde aparece la masturbación. Pareciera entonces que la ideología en tanto que es una instancia de prohibición, una instancia simbólica  y simbolizante de la prohibición , impide la satisfacción del deseo.

Si nos volvemos al bombardeo ideológico que llevan a cabo los medios en su carácter de aparato ideológico de estado  , lo que estos hacen es incitar al sujeto a desear: construyen el objeto de deseo y muestran la vía para acceder a dicho objeto, es decir, si pensamos que los medios son matrices ideológicas , estas  conducen a todo sujeto a desear algo , por ejemplo al hombre o a la mujer ideal ( ideal de idea, de ideología), al éxito ideal, al amor ideal, al trabajo ideal, al auto ideal;Coca-Cola lo que hace en vender el refresco ideal : el que te hace exitoso, feliz, el que une familias , etc. esto implica que todo objeto de deseo construido por el medio se consolida como el objeto de deseo lacaniano  debido a que la ideología lo que hace es  mostrar al objeto como un contenedor de la totalidad, un contenedor de la felicidad plena: todo sujeto se ve feliz con su objeto, Se ve completado , como si el objeto eliminara la escisión : la fractura primordial que funda al sujeto o la barradura del significante. Así el modelo aspiracional que consolida el medio es el del sujeto (utópico)  completo; todas la matrices ideológicas contemporáneas incitan no a la prohibición del deseo, sino a cumplir el deseo mismo: el super yo social incita a desear.

Así el trabajo como mediador del dinero es el medio por el cual el sujeto aspira a poder a satisfacer su deseo , esto implica que la inserción en el medio laboral se logra gracias a que el sujeto desea lograr algo, eso que se busca lograr es poseer al objeto deseado: comprar algo, comprarse, poseer el plus de la vida  que ,si no es por el dinero, no es posible tener; en otras palabras, lo que busca el sujeto  es poder autocomplacerse , masturbarse en su recreación social y laboral.

Esto es por el lado de la vía productiva, pensando al trabajo como medio del y para el placer, pero toda la vida extralaboral también está proyectada a la masturbación ¿para qué se va el cine? ¿para qué se lee? ¿para qué se escribe? ¿para qué existe el arte? Resulta pues que todos los espacios de recreación existen con la única finalidad de producir placer a los sujetos, existen para producir el estado de bienestar que todos buscan, son una sustitución del útero materno que busca producir , de manera ilusoria, la completud del sujeto. 

Ahora bien , resulta que esta búsqueda  de la completud, esta búsqueda del placer no se constituye de forma plenamente individual, de hecho en tanto que el deseo se satisface en el objeto observamos  como el placer se consolida en una fusión , la fusión de dos entes: el sujeto y el objeto que buscan ser uno. Sin embargo, podemos señalar que otra de las manifestaciones  de la masturbación  social la encontramos en la existencia de espacios para acceder al placer colectivo: si pensamos en el acto de ir al cine, de ir a tomar café con amigos (o extraños,las cafeterías están llenas de estos), de ir a una fiesta, en cualquier acto de recreación social colectivo, resulta que lo que acontece es que los sujetos se reúnen para producirse placer en colectividad, a autosatisfaserce en comunidad,  se produce  una especia de orgia mental y/o física  donde los sujetos se masturban en conjunto. Y , como es posible experimentar en la vida diaria , toda la sociedad occidental existe en función de producir, sostener, y perpetuar no solo los medios de explotación señalados por Althusser, sino que también busca perpetuar la masturbación colectiva: vivimos en  la sociedad del placer. Esta sociedad del placer está encaminada a encubrir y disfrazar los mecanismos de explotación , de tal manera que el placer, o la masturbación diaria de la existencia, produce la ilusión del individuo y la ilusión de  libertad. Los sujetos que , condicionados por la ideología, se dejan llevar hacia la vida del placer son los que  perpetúan la relación imaginaria que , inconscientemente, soporta al sistema.

Esto implica que ,en cierta forma , hay dos vías del desear, una vía natural y una vía artificial. La vía natural es el hecho de que todo sujeto por su condición misma de ser un ser eyecto del útero materno, de la totalidad, necesita de algo para sobrevivir; pero el medio , la ideología , provee una serie cuasiinfinita de objetos “necesarios para sobrevivir”, es decir, se construye artificialmente una necesidad deformada, un plus o extra que excede a la necesidad, hay un resto que no es nunca cubierto, por eso lacan señala que necesidad menos demanda equivale a deseo, de tal manera que ese extra es el deseo artificial que se manifiesta en la mercancía mediática.

De esta forma podemos decir que la máxima atribuida a Freud todo es sexo  realmente describe la operación formal de la sociedad occidental: se vive para autocomplacerse, para masturbarse, y esta existencia autocomplaciente impide la concepción del sistema como un todo, ya que el sujeto autocomplaciente se cree individuo y lo único que busca es su propio placer dejando de lado el progreso del sistema como un todo. La sociedad de la masturbación impide la toma de consciencia de clase y la evolución hacia nuevos sistemas sociales.




 Bibliografía:

Althusser Louis ideología y aparatos ideológicos de estado 1970 ediciones PEPE Medellín Colombia                                    
 Saussure, F. (1917) Curso de lingüística General. México DF: Nuevomar.

Žižek, S. (1922) El sublime objeto de la ideología. México siglo XXI.
Freud S. (1900) La interpretación de los sueños: México siglo XXI
Freud S. El yo y el ello :México siglo XXI
Lacan, J. (1971) Escritos 1. México: siglo XXI.
Lacan, J. (1975) Escritos 2. México siglo. XXI.
Lacan, Jaques  La familia, 1978, España, Barcelona. Editorial Argonauta
Marx, Karl. Engels, Friedrich


Manifiesto comunista,1998,México. Fontamara


 [1]  Aquí hablamos de la cosificación del sujeto , este fenómeno en sentido estricto es la deshumanización del humano donde este pierde su estatuto de persona y  en contraposición es concebido como una cosa, como un objeto; debemos señalas que esta cosificación  es llevada al extremo en las sociedad capitalistas donde aparecen nuevos mercados y nuevas prácticas sociales para estas mercancía: venta de órganos, trata de blancas, prostitución, tráfico de drogas: las llamadas mulas , e incluso el cambio de sexo ( el sexo, al igual que el género, se vuelve una mercancía que puede ser comprada , y vivida a través de las practicas económicas e ideológicas).






 [R1]

jueves, 26 de marzo de 2015

La ida adentro

La ida adentro
                                        Por: “El sujeto que miraba a R. Crock”

Él era R. Crock. Se dedicaba a escribir.No sé si por neurosis o por gusto. Era una persona que sólo podía hacer eso, o por lo menos siempre que se le veía estaba escribiendo o caminando; siempre estaba solo. Por eso un día decidí seguirlo.

Decidí esperar a la mañana del día siguiente, esperé recargado en el poste de la esquina de su casa.Desde ahí vi como se sentaba en su escritorio, pude ver sus gafas que siempre ocultaban sus ojos, reconocí su cabellera despeinada y la barba descuidada, pude ver su andar encorvado y todos los demás indicios que estereotipan a los indigentes o a los profesores universitarios, aunque en su caso creo que no era ninguno de los dos; se sentó en su escritorio   y  frente a él había un montón de papeles revueltos, hojas de distintos tamaños y colores ,acomodadas en pilas de distintos tamaños, algunas eran tan altas que parecían estar a punto de desplomarse, otras eran pequeñas y de bases firmes, toda una obra arquitectónica futurista sin duda.

 De esta forma Crock encendió un cigarrillo, le dio un trago a una botella de whisky -a pesar de la distancia sabía que era una botaella de whisky, un Jhonny Walker etiqueta roja, justo como el que bebía  mi abuelo- y después de hacer un gesto que expresaba como el licor pasaba quemando por su garganta hasta llegar y asentarse en su estómago, empezó a atacar enérgicamente algunas de  las hojas con una pluma. – ¿Qué escribirá?- me dije, bueno eso tal vez jamás lo sepa.

Ha pasado un rato desde que empezó a  escribir, solo se detiene a breves intervalos para poder dar sorbos a su botella de whisky, y entonces…, algo pasa, ha dejado de escribir, está pasmado, solo mira a través de la ventana, la botella de licor calló al suelo, el cigarro sobre las hojas, uno de los rascacielos se ha desplomado, mientras, sus ojos miran fijamente al frente, es como sí mirara  figuras invisibles que solo él puede ver. Entonces  de un salto se levanta y, después de un momento no muy largo, sale por la puerta  de su casa y comienza a caminar en dirección hacia mí,  -Diablos!!- quizá me vio, no hay más que hacer; veo como se aproxima hacia mí con el ceño fruncido y los puños apretados, creo que nunca había visto esa expresión en él, o bueno, la verdad es que nunca le había dado importancia a sus gestos hasta esta mañana. Por fin está aquí, frente a mí, me mira a los ojos, yo miro los suyos, y entonces abre la boca y con un aliento alcohólico me dice: -buenos días-. Y sigue su camino.

-¿Qué diablos pasó?, ¿eso es todo?-me dije a mí mismo. Bueno, una vez superada aquella ruptura de expectativas, decidí continuar con mi misión y seguirlo, descubrir que hacía. Así que empezó la caminata. Para el momento en que empecé a seguirlo él ya me aventajaba por un poco más de media calle, pensándolo bien la distancia era perfecta, no se daría cuenta de que alguien lo sigue; ese pensamiento me llevó a voltear la cabeza instintivamente y  cerciorarme de que nadie me seguía a mí a media calle de distancia, vi a los transeúntes: mujeres, hombres, niños, animales. Me pareció que nadie me seguía, así que pude continuar tranquilo con mi propósito.

La ciudad no era muy grande, si es que en realidad se le podía llamar ciudad, era una especie de pueblo “grande”: un centro comercial, un par de parques,  los edificios, la casas, todo tan gris, tan aburrido, tan… no sé porque nunca me suicide, quizá era mejor seguir tipos y volverse una especie de boyero que suicidarse… en fin. No hace falta mucho tiempo para llegar de un extremo de la ciudad al otro, 40 minutos o una hora a pie es suficiente. Para este momento es más o menos el tiempo que Crock y yo hemos estado caminando “juntos”, ya alcanzamos a vislumbrar el borde de la ciudad y su colindancia con el viejo bosque, al mirarlo no puedo evitar recordar a mi madre diciendo: -ten cuidado con el bosque ,muchas personas se han perdido-, no puedo evitar recordar un dibujo que alguna vez vi en una historieta sobre el bosque donde ,en la base de un árbol viejo y seco, se encontraba un señalamiento que decía: “no alimente al desquiciado”, ¿qué es un desquiciado? ¿Crock lo es? O acaso ¿yo lo soy?, la voz de mi madre suena una vez más en mis recuerdos:- Tu problema es que amas demasiado-.

El viejo Crock entró al bosque, y yo junto con él, por extraño que parezca aun no nota mi presencia. Comienza a caminar en línea recta, luego da vuelta a la izquierda, vuelta a la derecha, línea recta…vuelta otra vez,- maldita sea, tal vez sabe que lo sigo, tal vez intenta perderme-, izquierda, izquierda, derecha, recta…y, lo perdí, ahora estoy solo , en el bosque, perdido, justo como mi madre lo dijo. Escucho el ruido de las ardillas, el cantar de las aves, el viento a través de los árboles, todos los sonidos que alguien escucha cuando se compra uno de esos Cd´s de meditación zen. Debería estar calmado y relajarme en la naturaleza, pero no puedo. Me siento desesperado, solo y perdido, ¿se supone que así debe sentirse alguien al meditar?, no puedo responder a esa pregunta, no puedo quedarme aquí. Escucho el ruido de agua fluyendo, tal vez es el arroyo que atraviesa al bosque, trataré de dar con él.

He estado caminando alrededor de  no sé cuánto tiempo,  para eso sirven los relojes, para cuando estás perdido en el bosque, para qué sepas que hora es cuando no hay nadie a quien preguntar, cuando hay tantos árboles que no puedes ver el sol a través de sus copas, deberían poner  eso en los comerciales de relojes: swatch para cuando este solo en el bosque, tal vez funcionaría, no lo sé.

Empiezo a sentir hambre y sed, no sé qué tan lejos estará el arroyo, para ser honesto nunca lo he visto, solo alguien alguna vez me dijo que existía, pero en este punto no sé  si realmente escucho el fluir del agua o si solo  es mi mente.

Después de deambular (he decidido que deambulo y no camino, ya que el caminar siempre es con consciencia ,sabes a dónde vas, como en el día , en la vigilia uno siempre sabe a dónde va, a donde camina, pero durante las noches los sonámbulos deambulan, no saben a dónde van, solo mueven sus piernas en ese repetitivo acto de levantar una pierna ponerla perpendicularmente frente a la otra pierna y bajarla hasta topar con el suelo, ese movimiento de alternancia entre una pierna y otra  produce el andar sin sentido, sin rumbo, del sonámbulo: el deambular)  durante mucho e indefinido tiempo al fin encontré el arroyo. Es una especie de riachuelo , de orilla a orilla a de medir un metro y medio, no más; hay un viejo árbol que pasa sobre él a manera de puente y hay un conejo que bebe agua metiendo su pequeña cabeza al arroyo, me recordó al gato de ella, de nuevo la voz de mi madre:- amas demasiado-. 

Empecé a beber  el agua del arroyo con mis manos, después me lave la cara. Estar ahí, en el arroyo, me produjo cierta tranquilidad, cierta paz, olvide todo. Dicho momento no duró demasiado y no pude evitar pensar en el señor Crock, ¿dónde estará? , ¿Qué estará haciendo? En ese momento me di cuenta de que junto a mi pierna, escondida entre la yerba del borde del arroyo, había una botella de etiqueta roja, justo como la que bebía el señor Crock, justo como la que bebía mi abuelo. En este punto decidí llenarla de agua y encaminarme a salir del bosque; no alimente al desquiciado, pensé, espero no haberlo hecho.

La ida al bosque fue un error, no debí seguir al viejo Crock, ¿tan aburrido estaba?, ¿Qué estaba pensando? ¿Qué esperaba encontrar?, no tengo idea.

 Una vez que empecé a caminar (no sé si camino, pero lo intento, en el peor de los casos aún deambulo), tuve que elegir una dirección, decidí seguir el cauce del arroyo, eso es lo único bueno que me dejo perder el tiempo viendo programas de televisión sobre supervivencia, si hay agua hay gente. No puedo estar muy lejos.

 El tiempo ha transcurrido desde que camino, y aun no le veo fin al arroyo, como quisiera estar en mi casa, como quisiera no haber salido hoy, como quisiera no sentirme como me siento, ¿cómo sé que esto no es un mal sueño?, ¿cómo sé que …, como quisiera saber, tener certeza de algo, haber encontrado una sola certeza en mi vida, como quisiera que las cosas hubieran sido diferentes. Recuerdo cuando empecé a escribir, estaba muy deprimido y, por alguna razón, decidí que si no podía hablarle le escribiría, aunque jamás fuera a leerlo,  le escribí una carta que creativamente llamé carta a (insertar nombre) 1, en dicha carta yo expresaba mi sentir, pedía disculpas, pedía oportunidades… al poco rato la carta se convirtió en una historia, una historia que no iba a ningún lugar, sobre un arqueólogo o algo así que se adentraba en una catacumba, ni si quiera la terminé. Pero descubrí algo, descubrí que al escribir, aunque nadie lo leyera, aunque fuera para alguien que nunca jamás lo sabría, me ayudaba a llevar el tiempo, era una especie de terapia, sublimación en su estado más puro en términos freudianos. Así fue como empecé a escribir, empecé a deambular a través de un mundo de signos, de palabras, deambular sí, pero con un rumbo fijo, un rumbo fijo, constante y directo hacía ningún lugar.

La escritura de algún modo me había dado algo, o yo le había dado algo a ella, no puedo saber si yo la hago a ella, o si ella me hace a mí. La escritura fluye, como un arroyo, te desespera, te pierde, es laberíntica. Hasta que una mañana te levantas y después de desayunar (un cigarro y media botella de whisky), después de garabatear, de escribir, en distintas hojas, te das cuenta de que un maldito sujeto está espiándote por la ventana. Por eso decidí ir al bosque, para perderlo, para que viera lo que puede llegar a ser, para que se diera cuenta de lo que puede llegar a hacer, para que se pierda y se encuentre, para que no importa que pase , nunca , nunca jamás , alimente al desquiciado.


El día trece de abril de 1965 encontraron el cuerpo de un hombre flotando en el arroyo de la ciudad de Sudenspring, Colorado, E.U. El hombre no llevaba ninguna identificación, solo se le encontró una botella de whisky Jhonny Walker etiqueta roja, una pequeña libreta negra  con varias notas y hojas arrancadas, además de eso llevaba una pluma morada de tinta negra.

domingo, 3 de agosto de 2014

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El (sin)sentido de las proposiciones




El (Sin)sentido de las Proposiciones éticas: un suplemento de la conferencia sobre ética impartida por Wittgenstein.
Por:  Richardt Kreusch

            Este texto se plantea como un suplemento de la conferencia dictada por Wittgenstein en la universidad de Cambridge en 1930.  Este suplemento pretende abordar las nociones de proposición relativa y proposición ética o absoluta. De este modo y tomando como hilo conductor los planteamientos hechos por Wittgenstein tanto en la conferencia como en el Tractatus Logico-Philosophicus (1921), pretendemos poner en crisis las nociones de sentido, significación y mundo.

Lenguaje y mundo
"El mundo es todo lo que es el caso" (Wittgenstein,2003:49)

            Esta frase, con la que inicia el tractatus,  es el fundamento de todo el pensamiento wittengstaniano, al menos de lo que se conoce como el primer wittgenstein .Debido a esto, el concepto  de mundo  debe entenderse como  todo lo que es sentido, todo lo que hace sentido (all that make sense), sin embargo cabe preguntarse ¿qué es el sentido? y claro está ¿qué es el mundo?.

            Para la filosofía analítica el mundo será concebido como un espacio lógico conformado por la totalidad de los hechos; esto nos encamina hacia una ontología nueva, ya que las anteriores son ontologías de  cosas, de objetos, no de hechos. La diferencia fundamental entre estos dos tipos de ontologías es  que, por un lado, un hecho es un darse efectivo de un estado de cosas: un hecho es una situación real del mundo como el hecho de que usted esté  leyendo este texto, o el hecho de que el  cielo es azul, o el hecho de que hay perros cafés etc.  Mientras que, por el otro lado, están las  ontologías del fenómeno; lo que constituye a este tipo de ontologías es que lo que se presenta como constitución del mundo es la cosa en sí, la cosa como fenómeno, como sustancia constitutiva del mundo sea o no una parte objetual de él, esto es sea o no materia (puede ser un fenómeno psíquico) lo que importa es que aparezca, estas ontologías son sobre el objeto y su acontecer.

            Sin embargo, la experiencia de un hecho, el experimentar un hecho, está siempre mediado por el lenguaje,  esto significa que todo hecho puede ser representado de forma lingüística, es decir, tenemos la capacidad de enunciar los hechos y, de esta forma, articular y representar el mundo: podemos decir: el pasto es verde, usted es un ser humano, la lluvia es agua que cae del cielo , etc. Pero de igual manera podemos enunciar posibles hechos, esto es los hechos que no son pero que pueden (podrían) ser , por ejemplo: la lluvia es vino que cae del cielo, la luna es de queso o el pasto es azul. De tal manera que el lenguaje funciona como la herramienta que permite construir un sin fin  de proposiciones tanto verdaderas ,o proposiciones de hechos, como falsas, o proposiciones de hechos virtuales (hechos posibles). Es en esta relación entre la proposición y su veracidad donde aparece el sentido (sentido como significado ,como hacer sentido: make sense), este sentido aparece en  la relación efectiva entre la proposición y la experiencia. Por lo tanto el sentido, esa significación que es buscada por la proposición, se encuentra  en la relación entre la proposición y  un hecho  del mundo ; esto es el llamado atomismo lógico.

            De tal modo que el lenguaje se presenta  como el  único medio por el cual es posible afirmar el mundo, si no es con palabras de que otra forma se puede hablar del mundo y de lo que hay en él: el mundo está constituido por sustancia, cosas y objetos (sustantivos), las cualidades que estos objetos posen (adjetivos), además claro, estos objetos o sustancia del mundo, pueden realizar acciones (verbos) y tienen una ubicación  espacio/temporal (adverbios y complementos circunstanciales: los cuales ,además de una circunstancia espacial o temporal, nos proveen de otro tipo de información respecto a la acción que realiza el ente : cómo lo hizo, para qué lo hizo, con qué lo hizo, entre otros casos) ; y es con esta estructura de  orden bajo la cual articulamos lo que llamamos  el mundo.

            Debido a esto, y ya que es el tema central de este estudio, podemos hablar de dos tipos particulares de proposición bajo las cuales se  configura al mundo:  1) las proposiciones que se sustentan en otras proposiciones para hallar su valor de verdad y 2) las proposiciones que se sustentan en la experiencia para hallar su valor de verdad: " 2.0211 Si el mundo no tuviera sustancia alguna, el que una proposición tuviera sentido dependería de que otra proposición fuera verdad. 

2.0212 Sería entonces imposible pergeñar una figura del mundo (verdadera o falsa)." (Wittgenstein,2003:51)
            Veamos cómo es esto: podemos pensar en la proposición  P(x), donde P(x)  significa "está lloviendo", el sentido de esta proposición depende del hecho de que realmente esté lloviendo, esto es en la experiencia, es decir, en el mundo. Ya que  si no se puede hallar el sentido de una proposición en su relación con el mundo, su sentido dependerá de que otra proposición sea verdadera, su sentido se hallaría en relación con una proposición anterior que sería su fundamento. Lo cual nos llevaría al siguiente caso: si pensamos en la proposición P(x), donde P(x) es lo que el lector quiera (claro, siempre que no sea un hecho); P(x) al no ser un hecho no encuentra su sentido en el mundo, requeriría de una proposición previa que le sirviera de base:

P(x1)→P(x)
donde P(x1) es el fundamento de P(x), P(x) encontraría su sentido en P(x1), esta proposición P(x1) sería la base, el nicho significativo de P(x) ; pero P(x1) al ser otra proposición puramente lingüística, sin relación con el mundo,  necesitaría un fundamento en otra proposición inicial: P(x2)→P(x1)→P(x), donde P(x2) sería el fundamento de P(x1), sería el lugar donde P(x1) va a buscar su sentido , su significación. Pero P(x2) al ser otra proposición puramente lingüística, necesitaría otra proposición de base... y así hacia el infinito P(xn)→P(xn-1)..., como un continuo circular, indefinido y  sin fundamento.

            Es en estas afirmaciones  donde notamos la inestabilidad de un sistema puramente lingüístico, el lenguaje requiere de algo más que de sí mismo para otorgar sentido, es por eso que el mundo funciona como ese fundamento  externo al lenguaje, ya que el lenguaje por si mismo recae en esa inestabilidad circular, por lo tanto la base del lenguaje  y donde este encuentra su sentido es en su relación con el mundo.

            Ahora bien, Wittgenstein tras hacer un análisis lógico del lenguaje (de su estructura, de sus elementos y de su funcionamiento), señala que la lógica no dice nada sobre el mundo, absolutamente nada, solo muestra algo esencial de él, y eso que muestra es la posibilidad, la posibilidad de todo lo que puede ser y no ser, la lógica del lenguaje es la construcción de todas las posibles proposiciones. Precisamente por eso una propiedad fundamental de una proposición es que puede ser negada, siendo p y ~p una y solo una, una proposición verdadera: eso es un gato o no lo es, una de estas proposiciones es verdad (un hecho facto, verdadero) mientras que la otra es una virtualidad (algo que puede ser pero no es, una falsedad). De  este modo se pueden construir un sin fin proposiciones lógicamente correctas sin sentido alguno, es decir, proposiciones sin relación con el mundo  como:  hay un dinosaurio allá afuera o soy  un hombre lobo o cualquier otra ficción posible, es de este sin sentido, de esta posibilidad pura, de donde surgen la literatura y los diccionarios.

            De tal manera que el atomismo lógico es este darse efectivo de la relación entre la proposición y el mundo, podríamos decir la torre Eiffel  está en Japón , lo cual es posible, o en Holanda o en cualquier otro lado, sin embargo el hecho "real" es que está  en Paris , por lo tanto la proposición " la torre Eiffel  está en  Paris" es una proposición verdadera, con sentido, que constituye un hecho (positivo) del mundo y así sumando todas las otras proposiciones verdaderas (todos los hechos) tendremos al mundo como totalidad.

             Bajo este orden de ideas podemos decir que el hecho pertenece al espacio lógico, es la unidad constitutiva del mundo, y solo se pueden enunciar o afirmar. Mientras que las cosas existen, son en el espacio y en el tiempo y tienen propiedades (estados), la cosas pueden ser grandes o pequeñas, cafés o azules , duras o blandas, etc. Por lo tanto podemos señalar que el mundo ,como la totalidad de todos los hechos ,es una configuración lingüística, y su sentido depende de la relación entre la proposición y el hecho, entre el lenguaje y el mundo.


Los dos tipos de Proposición

            Ahora señalaremos la existencia de otros dos tipos de proposición. Remitiéndonos a la conferencia sobre ética dictada por Wittgenstein en Cambridge en 1930,  Wittgenstein señala la existencia de dos tipos  de proposición: las de  sentido relativo y las de sentido ético o absoluto, las cuales están vinculadas a los tipos de proposición que señalamos anteriormente: proposición de hecho (en relación con el mundo) y proposición lingüística (en relación circular del lenguaje consigo mismo). 

            Las proposiciones relativas no son más que proposiciones de hecho con forma de juicios de valor, retomemos los ejemplos dados por Wittgenstein en la conferencia:

si digo esta es una buena silla, significa que esta silla sirve para un propósito predeterminado, y la palabra <<bueno>> aquí solo tiene significado en la medida en que tal propósito haya sido previamente fijado. De hecho, la palabra  <<bueno>> , en sentido relativo significa  simplemente que satisface un cierto estándar predeterminado. Así, cuando afirmamos que un hombre es un buen pianista queremos decir que puede tocar piezas de un cierto grado de dificultad con un cierto grado de habilidad.
(Wittgenstein,1989 ,35)

Siguiendo este argumento "lo bueno" no es más que un estado de funcionalidad predeterminada bajo estándares arbitrarios pero , no por eso, no un hecho del mundo. Por eso su sentido es relativo, es relativo a la condiciones del estándar, al contexto , al mundo. Lo bueno existe como un adjetivo de practicidad o de calidad; por eso la proposición "esta es una buena silla" no es un juicio de valor sino, más bien, una proposición de hecho, bien podría decirse esta silla tiene estas n características (las propiedades de la silla), y estas características que describen el hecho son sustituidas por el adjetivo bueno o malo en su caso.

            Sin embargo, existe un uso ético del adjetivo bueno, este uso es como lo absolutamente bueno. Lo absolutamente bueno sería aquello que sería bueno en cualquier situación  relativa y para cualquier  fin relativo: lo bueno trascendental; pero esos adjetivos trascendentales tendrían que estar descontextualizados, es decir, desrelativizados, el bien absoluto tendría que ser aquello que es bueno para todos siempre: "el bien absoluto, si es un estado de cosas descriptible, sería aquel que todo el mundo, independientemente de sus gustos e inclinaciones realizaría necesariamente o se sentiría culpable de no hacerlo". (Wittgenstein,1989: 38)

            De tal manera que el bien absoluto es algo que esta fuera del mundo, ya que al ser una entidad no relativa se convierte en una entidad metafísica, en algo que esta fuera de este mundo: por eso la divinidad otorga el bien porque está fuera del mundo, al menos  de este.

            Otro ejemplo de un adjetivo ético que cae en la misma situación es el caso de la palabra "correcto". De igual manera que con el bien , lo correcto es un adjetivo que señala un caso relativo, pensemos en la frase  "esa es la carretera correcta"*, esta frase nos lleva casi inmediatamente a la pregunta  ¿es la carretera correcta para qué? a lo cual podríamos responder es la carretera correcta para ir de un lado particular a otro, por ejemplo podemos decir : es la carretera correcta para ir de Utah a Arizona, de tal manera que esta frase podría decirse de la siguiente manera: esta es la carretera que debes usar para ir de Utah a  Arizona en el menor tiempo posible, cumpliendo así su carácter de hecho bajo un estándar de condiciones relativas.
*el ejemplo de la carretera es usado por Wittgenstein en la conferencia.

            Bajo este orden de ideas podemos decir que todo uso de estos adjetivos éticos: correcto, bueno y los demás; siempre tendrá un sentido relativo, este sentido relativo será adquirido en la construcción de proposiciones de hecho, es decir, en proposiciones relativas; por lo tanto el sentido de una proposición de hecho siempre será relativo .

            Es por esto que todo carácter de hecho carece de factores éticos, esto es así debido a que la ética, al igual que la estética, se ocupa de crear conceptos metafísicos, de tal modo que: El Bien, El mal, La Justicia, La Belleza, y de paso todo otro concepto sublime y trascendental que se nos ocurra no es algo que habita en el mundo; el bien no existe, de igual manera que la justicia, el mal, o la belleza, estos son conceptos que designan un juicio subjetivo respecto a un hecho: un asesinato tiene el mismo carácter de hecho que el caer de una piedra, y el juicio de valor se hace después debido a las imposiciones ideológicas o a la subjetividad del sujeto perciviente del hecho, el hecho del asesinato o el caer de la piedra son solo eso: hechos, hechos que acontecen. Siempre podemos preguntarnos  y si no existiera la humanidad ¿existiría el bien y el mal? , pues claro que no, no existirían.

            En este sentido la ética es algo sobrenatural, algo fuera del mundo debido a que:
Nuestras palabras, usadas tal como lo hacemos en la ciencia, son recipientes capaces solamente de contener y transmitir significado y sentido, significado y sentido naturales. La ética , de ser lago, es sobrenatural y nuestras palabras sólo expresan hechos, del mismo modo que una taza de té solo podrá contener el volumen de agua propio de una taza de té por mas que se vierta un litro de agua en ella.(Wittgenstein,1989:37)

Es decir, el sentido absoluto o ético es el intento de vertir más sentido del que puede contener una palabra, ya que no hay un bien absoluto solo hay bien relativo. Y como ya señalamos todo sentido es siempre relativo.

            Regresemos al ejemplo de la carretera, la carretera absolutamente correcta sería entonces la carretera que todos deberíamos de tomar sin importar el destino al cual se quisiera llegar, y la cual todos deberían usar ya que de no hacerlo deberían sentirse avergonzados. Sería la carretera que todos deberían usar por necesidad lógica, La carretera par excellence. Claro está esta carretera no existe.  A esta carretera le pasaría lo mismo  que le sucede a la taza que se desborda, esta carretera tendría más usos de los que le son posibles por su naturaleza.

            Como hemos notado el intento de dar sentido a las proposiciones éticas se encuentra mediante un símil, lo bueno y lo correcto trascendental intentan encontrar su sentido mediante su similitud con lo bueno y lo correcto relativos, hay algo en lo que se parecen :

un símil debe ser símil de algo. Y si puedo describir un hecho mediante un símil, debo ser capaz de abandonarlo y describir los hechos sin su ayuda. En nuestro caso, tan pronto  como intentamos dejar a un lado el símil y enunciar  directamente los hechos que  están detrás de él, nos encontramos con que no hay tales hechos. Así aquello que, en un primer momento, pareció ser un símil, se manifiesta ahora como un mero sinsentido. (Wittgenstein,1989: 41)

            Este sin-sentido es provocado debido a que el fundamento de la proposiciones éticas no es el mundo, sino el lenguaje mismo. Si recordamos que el sentido de una proposición  P(x) cualquiera  se encuentra en su relación con un hecho, en su relación con el mundo, resulta que el fundamento del sentido  de esta proposición sería su relación con la realidad, con la verdad, y esta relación es, como ya señalamos, relativa a un contexto particular. Pero la proposiciones éticas al no ser relativas , sino absolutas, no tienen lugar en el mundo (el mundo es relativo) de tal forma que su fundamento no está en la realidad, está en el puro sistema lingüístico: la proposición P(x) de carácter ético, requiere a la proposición P(x1) para encontrar su sentido , pero P(x1) requeriría a P(x2) como fundamento y esto continuará así hasta el infinito.

Hacia el (Sin)sentido

            Ahora bien, si nos remitimos a J. Derrida, particularmente  a la Gramatología (1979) ,resulta que la significación no puede darse  debido a que el sistema lingüístico (y de paso todo sistema semiótico)  es un sistema inestable carente de fundamento; pensemos en la siguiente situación: si una persona pregunta "¿qué es una pelota?" lo que está haciendo es preguntar por el significado del significante pelota (ver Saussure: Curso de lingüística general, 1917), está buscando el concepto correspondiente al sonido /pelota/,  a lo cual se le podría responder:, pelota es :"1. f. Bola de materia elástica que le permite botar, y que se usa en diversos juegos y deportes." (http://lema.rae.es/drae/?val=pelota).
Sin embargo, esto no es un concepto, es una cadena de significantes; de igual modo en que se pregunta por el significante "pelota"  podría preguntarse ¿qué es materia?, ¿qué es elástica?, ¿qué es botar?, ¿qué es permite?, ¿qué es es?, o más aun  ¿qué es cualquier significante?, es decir, cada una de estas palabras (cualquier palabra) es un significante vacío, desvinculado de un concepto, que al igual que pelota, está en busca de su significado, y ya que no existe un significado de base (un fundamento extralingüístico)  que fundamente todo el sistema, se crea un circulo tautológico: el lenguaje es el fundamento del lenguaje, es por esta razón que no existe el metalenguaje, y es por esto que las proposiciones éticas no tienen sentido. Parafraseando a Wittgenstein  : las proposiciones éticas no tienen sentido porque lo que pretenden es ir más allá del mundo, lo cual es lo mismo que ir más allá del lenguaje significativo.

            Las proposiciones relativas si tienen sentido porque su fundamento es la realidad misma, el mundo, no  el lenguaje:

  •  2.0211 Si el mundo no tuviera sustancia alguna, el que una proposición tuviera sentido dependería de que otra proposición fuera verdad.


  • 20212 Sería entonces imposible pergeñar una figura del mundo (verdadera o falsa).(Wittgenstein,2003:51)
 De este modo las proposiciones relativas aseguran su sentido al ser congruentes con la realidad, por ser una representación del objeto real:

  •  2.0231 La substancia del mundo sólo puede determinar una forma y no propiedades materiales. Porque éstas sólo vienen a ser representadas por las proposiciones, sólo vienen a ser formadas por la configuración de los objetos.
  •  2.024 La substancia es lo que persiste independientemente de lo que es el caso. 

  • 2.025 Es forma y contenido.   


  • 2.026 Sólo si hay objetos puede haber una forma fija del mundo.


  • 2.027 Lo fijo, lo persistente y el objeto son uno y lo mismo. 


  • 2.0271 El objeto es lo fijo, persistente; la configuración es lo cambiante, inestable. 


  • 2.0272 La configuración de los objetos forma el estado de cosas.(Wittgenstein,2003,:52)

Tomando como hilo conductor  la configuración del objeto de la que habla Wittgenstein, la que fundamenta al objeto , eso que forma el estado de cosas y  a la vez estructura al objeto es el lenguaje, recuérdese : "El mundo es todo lo que es el caso" (Wittgenstein,2003,49), el objeto es lo que el lenguaje hace de él , ya que el lenguaje es lo que hace que un objeto sea un objeto (sea el objeto que sea, el objeto silla, el objeto carretera, el objeto ética, el objeto mundo); los objetos siempre que se presentan en la experiencia teorética están mediados  por el lenguaje, y el lenguaje al ser un sistema inestable produce una configuración cambiante, por eso no podemos fiarnos del sentido puramente lingüístico, de ahí que Wittgenstein busque el sentido en el mundo.

            Lo que quiero mostrar con esta serie de citas es como Wittgenstein nos asegura el fundamento del sentido en el mundo, lo cual anula la configuración inestable y cambiante del lenguaje, ya que el mundo se presenta como lo fijo y persistente;  pero, a pesar de esto,
 siempre podemos pensar  y preguntarnos - otra vez-¿qué es el mundo? y darnos cuenta  ante todo que  mundo es un sustantivo, esa es la verdad primordial del mundo:  ser una palabra, el ser un elemento de esa gran cadena que llamamos lenguaje; por lo tanto, el mundo está configurado como un lenguaje porque  él mismo ya es una parte intrínseca del lenguaje, es una partícula más del sistema, es un signo. De tal manera que esto nos conduce a otras preguntas ¿realmente existe algo fuera del lenguaje? , ¿existe ese fundamento alogo?. Cabe señalar  (haciendo un esfuerzo hiperracional), que para que haya lenguaje es necesario que haya un mundo, es condición de necesidad que exista un mundo para que sea posible el surgimiento de un lenguaje; pero ,al ser  mundo una palabra, resulta que la noción de mundo, el concepto de mundo, y la afirmación de un mundo se hace desde el lenguaje; el lenguaje es lo ya dado, es la condición innegable de nuestra existencia: es por ello  que la existencia de algo (sea o no sea el caso), existencia ya sea como objeto o como idea, como hecho positivo o negativo, está determinada de forma lingüística. Solo desde el lenguaje se puede decir :existe un mundo, soy en el mundo, "es necesario que haya un mundo para que haya lenguaje", o cualquier otra cosa. Lo cual nos coloca en una posición de descubrimiento: el lenguaje es el fundamento del mundo y no al revés, es necesario que haya lenguaje para que haya mundo, porque si no  el mundo no puede ser afirmado, ni articularlo  ni nada. Suponer al mundo como fundamento es otorgarle un lugar metafísico, es colocar al mundo como núcleo y como base, es ponerlo dentro y fuera del lenguaje, cuando lo que sucede es que el mundo ,como elemento intrínseco del lenguaje, está dentro del sistema y se rige por las leyes de este, el sentido del signo "mundo" se encuentra dentro del lenguaje como el de cualquier otro signo. El error de Wittgenstein fue colocar al mundo en posición trascendental. De este modo notamos como la sentencia del mundo como fundamento del lenguaje es una máxima invertida, lo que realmente es  el fundamento es el lenguaje:
el lenguaje fundamenta al mundo y  el lenguaje  fundamenta al lenguaje (lenguaje también es un signo), y de esta forma (in)fundamenta todo lo demás.

            Una vez señalado que el mundo es primordialmente un sustantivo y que ,al ser un sustantivo, es  una parte interna del lenguaje, resulta que  su carácter de fundamento externo del sistema así como  su función de base del sentido de cualquier proposición es una afirmación metafísica, es decir una falacia. Si ya mostramos que los sistemas lingüísticos son inconsistentes debido a su falta de fundamento, y el mundo se nos presenta ahora no como fundamento sino como una parte más del sistema, es evidente que la noción de mundo, de realidad y de sentido como significación (o la posibilidad de este) se derrumban. Si recordamos la distinción entre proposición de hecho y proposición puramente lingüística, la diferencia radicaba en que las proposiciones lingüísticas eran carentes de sentido ya que el lenguaje no tenía un fundamento, mientras que las proposiciones de hecho se sostenían en el mundo. Pero ya mostramos que el mundo es un elemento más del lenguaje, por lo tanto podríamos decir que la proposiciones de hecho (las que se fundamentan en ese soporte externo al lenguaje: el mundo trascendental) no existen, las únicas proposiciones posibles son las proposiciones lingüísticas, pero estas no tienen sentido debido a su infundamento, a la (in)configuración lingüística, esto es debido al círculo  tautológico en que recae todo sistema semiótico.

            De esta forma puedo decir que ni este texto ni ningún otro tiene sentido alguno. Lo único que hemos hecho con este trabajo es mostrar el sinsentido de cualquier proposición, y con esto el sinsentido de cualquier discurso.












 Bibliografía:

Derrida, Jaques, De la gramatología,1979 México. Editorial XXI

Derrida, Jaques, Márgenes de la Filosofía, 1989 España, Madrid. Cátedra

Saussure, Ferdinand, Curso de lingüística General, 1917  México DF: Nuevomar.

Wittgenstein, Ludwig, Conferencia sobre ética, 1989 España.Páidos/I.C.E.- U.A.B.

Wittgenstein, Ludwig, Tractatus logico-philosophicus, 2003  España, Madrid.
Alianza

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